Marihuana, dopamina y enfermedad mental

El cannabis es la droga ilegal más comúnmente utilizada en el Mundo, con uno de cada tres adultos habiendola consumido en algún momento de su vida. Es legal en algunos lugares del mundo y los daños potenciales asociados con su uso de cannabis dependen de dos factores: la edad en la que primero empiece a utilizar cannabis, sobre todo si es antes de 18 y el segundo son los patrones de uso: la frecuencia, dosis y duración. El THC es el principal componente psicoactivo del cannabis y parece actuar sobre zonas del cerebro implicada en la regulación de nuestras experiencias emocionales. Muchos estudios relacionan el cannabis con enfermedades mentales como la depresión y la ansiedad.

Esta nueva investigación ayuda a explicar cómo algunas personas se hacen adictas al cannabis, mostrando que el THC altera un delicado equilibrio de sustancias químicas en el cerebro.

 

 

La investigación ofrece más información sobre cómo a largo plazo de la marihuana podría tener un impacto negativo sobre la salud mental, después de encontrar evidencia que la droga altera el sistema de recompensa del cerebro para aumentar las emociones negativas y disminuir la motivación. Dicen que el uso marihuana a largo plazo disminuye los niveles de dopamina en el cerebro y que podría explicar porqué algunos desarrollan una enfermedad mental.

La dopamina en el cerebro, es un neurotransmisor que juega un papel clave en el aprendizaje, movimiento, motivación, emoción y recompensa por lo su déficit se han asociado con cambios de humor, fatiga, depresión y falta de motivación. La deficiencia de dopamina está presente en condiciones neurológicas como el Parkinson y la hiperactividad.

El uso a largo plazo de la planta se ha relacionado con una serie de condiciones de salud mental, incluyendo la esquizofrenia, la ansiedad y la depresión, pero los mecanismos subyacentes de esta asociación todavía se esta estudiando.

El compuesto psicoactivo primario en la marihuana, el tetrahidrocannabinol (THC) afecta al cerebro teniendo efectos a largo plazo en el sistema de dopamina disminuyendo los niveles. Este efecto puede explicar por qué personas que consumen a largo plazo marihuana están en mayor riesgo de problemas de salud mental.

En animales la investigación muestra que inicialmente aumenta los niveles de dopamina, alimentando una recompensa, que el equipo puede ofrecer una explicación de por qué algunos usuarios se convierten en adictos a la droga.

Los investigadores estan realizando estudios que evalúen qué pasa con el sistema de dopamina cuando se deja de consumir marihuana. Dado el creciente uso de cannabis, especialmente en jóvenes y mujeres los estudios son necesarios para entender los efectos a largo plazo del consumo de cannabis en el cerebro en desarrollo de forma controlada.

Dejar respuesta