Que es la anemia – causas y tipos

Muchas gente es diagnosticada y se pregunta que es la anemia. La anemia es una afección que se desarrolla cuando la sangre carece de suficientes glóbulos rojos o hemoglobina que es una parte principal de los glóbulos rojos y une el oxígeno. Si su hemoglobina es anormal o baja las células en su cuerpo no recibirán suficiente oxígeno para funcionar adecuadamente.

La anemia es la afección sanguínea más común y afecta a millones de personas. Las mujeres, los niños y las personas con enfermedades crónicas están en mayor riesgo de padecer anemia.

Existen muchos tipos de anemia muy diferentes en sus causas y tratamientos. La anemia ferropénica es el tipo más común y es tratable con cambios en la dieta y suplementos de hierro. Algunas formas como la anemia leve que se desarrolla durante el embarazo, incluso se puede considerar normal. Por otro lado algunos tipos de anemia pueden presentar problemas de salud de por vida.

Las mujeres son particularmente susceptibles a la anemia por deficiencia de hierro debido a la pérdida de sangre de la menstruación y al aumento de la demanda de sangre durante el embarazo.

Los adultos mayores también pueden tener un mayor riesgo de desarrollar anemia debido a una dieta deficiente y otras condiciones médicas. Ciertas formas son hereditarias y los bebés pueden verse afectados desde el momento del nacimiento.

La anemia se puede detectar con un simple análisis de sangre llamado conteo completo de células sanguíneas y el tratamiento de la anemia varía enormemente y depende en gran medida de la causa particular que la provoca.

 

 

 

 

Que es la anemia – causas y tipos

 

 

Algunos pacientes con anemia no presentan síntomas pero se pueden desarrollar síntomas que es la anemia como:

Mucho cansancio

Palidez

Sensación de un corazón acelerado

Falta de aliento

Problemas cardíacos que empeoran.

 

Causas de la anemia y tipos

Cualquier proceso que pueda alterar un glóbulo rojo puede causar anemia. Los glóbulos rojos se producen en la médula ósea y la duración de su vida normal es típicamente alrededor de 120 días.

La anemia es causada esencialmente a través de dos vías: una disminución en la producción de glóbulos rojos o hemoglobina, o un aumento en la pérdida o destrucción de glóbulos rojos.

Una clasificación más común de la anemia se basa en el volumen corpuscular medio que significa el volumen promedio de los glóbulos rojos individuales.

Bajo – menos de 80 – la anemia se clasifica como anemia microcítica

Rango normal – entre 80 y 100 – se denomina anemia normocítica

Alto – mas de 100 – entonces se denomina anemia macrocítica

 

 

Hay más de 400 tipos de anemia, que se dividen en tres grupos:

Anemia causada por la pérdida de sangre

Anemia causada por disminución o producción deficiente de glóbulos rojos

Anemia hemolítica

 

 

Anemia causada por la pérdida de sangre

Los glóbulos rojos pueden perderse por el sangrado, que a menudo puede ocurrir durante un período de tiempo prolongado y pueden pasar desapercibido como puede ser:

– Menstruación y parto en mujeres, especialmente si el sangrado menstrual es excesivo

– Afecciones gastrointestinales como úlceras, hemorroides, gastritis o cáncer.

– Uso de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como la aspirina o ibuprofeno

 

 

Anemia causada por disminución o deficiencia en la producción de glóbulos rojos

Con este tipo de anemia el cuerpo produce muy pocas células sanguíneas o no pueden funcionar correctamente resultando en anemia. Los glóbulos rojos pueden ser defectuosos o estar disminuidos debido a glóbulos rojos anormales o por la falta de minerales y vitaminas necesarios para que los glóbulos rojos funcionen adecuadamente. Las afecciones asociadas con estas causas son:

– Anemia ferropénica

– Anemia drepanocítica

– Deficiencia de vitaminas

– Problemas de médula ósea y células madre

– Otras condiciones de salud

Anemia ferropénica

Se debe a la falta de hierro mineral en el cuerpo ya que la médula ósea necesita hierro para producir hemoglobina que transporta oxígeno a los órganos del cuerpo. Sin hierro el cuerpo no puede producir suficiente hemoglobina para los glóbulos rojos. Y puede ser causada por:

Una dieta pobre en hierro, especialmente en bebés, niños, adolescentes, veganos y vegetarianos

Las exigencias metabólicas del embarazo y la lactancia

Menstruación

Donación de sangre

Entrenamiento de resistencia

Trastornos digestivos como la enfermedad de Crohn

Extirpación quirúrgica de parte del estómago o del intestino delgado

Algunos medicamentos

Alimentos y bebidas con cafeína

 

 

Anemia drepanocítica

Es un trastorno hereditario que afecta principalmente a personas del Africa subsahariana y latinos. Los glóbulos rojos se forman en forma de media luna debido a un defecto genético por lo que pueden atascarse en pequeños vasos sanguíneos causando dolor y se descomponen rápidamente por lo que el oxígeno no llega a los órganos del cuerpo provocando la anemia.

 

Anemia por déficit de vitaminas

Puede producirse cuando la vitamina B12 y el folato son deficientes. Estas dos vitaminas son necesarias para producir glóbulos rojos. Durante el embarazo temprano, un nivel suficiente de ácido fólico puede ayudar a prevenir que el feto desarrolle defectos del tubo neural como la espina bífida. Las condiciones que llevan a la anemia causada por deficiencia de vitaminas incluyen:

Anemia megaloblástica

La vitamina B12 o folato o ambos son deficientes.

Anemia perniciosa

Se produce una absorción deficiente de vitamina B12 causada por afecciones como la enfermedad de Crohn, un parasito intestinal, extirpación quirúrgica de parte del estómago o intestino o la infección por VIH.

Déficit alimentario

No comer carne o casi nada puede causar falta de vitamina B12, mientras que cocinar o comer muy pocas verduras puede causar deficiencia de folato.

 

Otras causas

Como el embarazo, ciertos medicamentos, abuso de alcohol, enfermedades intestinales y tener la enfermedad celíaca.

 

 

 

Que es la anemia – causas y tipos

 

 

 

Problemas de médula ósea y células madre

Éstos pueden impedir que el cuerpo produzca suficientes glóbulos rojos. Algunas de las células madre encontradas en la médula ósea se convierten en glóbulos rojos. Si las células madre son muy pocas, defectuosas o reemplazadas por otras células, como las células cancerosas metastásicas, se puede presentar anemia. La anemia causada por problemas de médula ósea o células madre incluye

Talasemia

Aparece cuando los glóbulos rojos no pueden madurar y crecer adecuadamente. La talasemia es una afección hereditaria que afecta típicamente a las personas de ascendencia mediterránea, africana, de Oriente Medio y del sureste asiático. Esta condición puede variar en severidad de leve a llegar a ser mortal.

Anemia aplásica

Aparece cuando hay una marcada reducción en el número de células madre o ausencia de estas células. La anemia aplásica puede ser hereditaria, puede ocurrir sin causa aparente o puede ocurrir cuando la médula ósea se lesiona por medicamentos, radiación, quimioterapia o infección.

Exposición al plomo

El plomo es tóxico para la médula ósea, lo que lleva a una menor cantidad de glóbulos rojos. El envenenamiento por plomo ocurre en adultos debido a la exposición relacionada con el trabajo y en niños que comen pintura,. La cerámica mal esmaltada también puede contaminar alimentos y líquidos con plomo.

Anemia asociada con otras afecciones

Aparece cuando hay muy pocas hormonas necesarias para la producción de glóbulos rojos. Las condiciones que causan este tipo de anemia incluyen:

– Edad avanzada

– Hipotiroidismo

– Enfermedades crónicas, como cáncer, infección, lupus, diabetes y artritis reumatoide.

– Enfermedad renal avanzada

 

Anemia hemolítica

Cuando los glóbulos rojos son frágiles y no pueden soportar el estrés del sistema circulatorio pueden romperse causando anemia hemolítica. La anemia hemolítica puede estar presente al nacer o desarrollarse posteriormente. Aunque a veces no hay causa conocida generalmente las causas conocidas de la anemia hemolítica suelen ser:

– Afecciones hereditarias, como anemia drepanocítica y talasemia

– Infecciones, drogas, veneno o ciertos alimentos

– Toxinas por enfermedad hepática o renal avanzada

– Ataque del sistema inmunitario

– Injertos vasculares, válvulas cardíacas, tumores, quemaduras severas, exposición a ciertos químicos, hipertensión severa y trastornos de coagulación.

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